CrÃtica. Crónica a doble nivel.
Heraldo de Aragón, (Suplemento “Artes y Letras”), jueves 23 de enero de 2003.
Crónica a doble nivel.
En los fondos de estos cuadros, las crudas escenas represivas contra la antiglobalización evocan otras luchas y otras épocas.
Me viene a la memoria el Equipo Crónica o más bien el Realidad, ambos de Valencia, donde, al fin y al cabo, ha hecho su licenciatura en Bellas Artes Javi Joven (bien sabemos que aquà no la hay). Después se fue a Italia de Erasmus. Pero esa es distinta historia que quizás repercuta en los argumentos. Si fuese para Zaragoza, donde nació y vive Javi Joven, pensarÃa en un Carmelo Caneiro, aunque dudo que este artista lo conozca Era la vanguardia del compromiso, y parece claro que la ideologÃa renace pese a todas las crepusculares luces posmodernas. En Javi Joven queda explÃcito un talante ético; pero tampoco se elude la indiscutible importancia de la forma -segunda cara inseparable de la moneda- con la que su cuidado hacer logra una eficacia patente.
CabrÃa adjudicarle una tendencia fotorrealista, porque a la cámara responden sus encuadres, enfoques, sombras e incluso el planteamiento general. Prefiero, en cambio, no situarlo en el “hiper”, ya que la realidad pasa aquà por un tamiz o filtro y, ya en diverso orden, se desarrollan dos cotas de la misma: los pequeños objetos del “todo a cien” -cuyos modelos, además, integran una especie de instalación- y los escenarios, con un tratamiento muy preciso y directo en las notas más antiguas, que se hace más libre conforme avanzan, mientras los primeros grises se enriquecen con nuevos tonos.
Para su lectura, en contraste de lenguajes, conviene considerar los tÃtulos “…di Roma” -de donde era el muchacho muerto- o “Naturaleza muerta”, “Inflamable” o “Non fumare”, “Manos arriba” o “Te calé”. Buen trabajo sÃ, inquieto y capaz de plantearse dificultades, pero nada de simple arte por el arte.
Angel Azpeitia.